LEYENDA: LA CASA DE LOS TUBOS Y LA NIÑA EN SILLA DE RUEDAS; CONSTRUCCIÓN COSTÓ LA VIDA DE 2 ALBAÑILES QUE CAYERON AL VACÍO

En construcción murieron dos albañiles

En construcción murieron dos albañiles

Regia Leyenda
// Tintero Regio

Cuenta la LEYENDA en Nuevo León:

En la parte alta de la colonia Country La Escondida en ciudad Guadalupe, existe una gran casa que fue construida a principios de los años 70´s, la cual se encuentra abandonada desde entonces; está casa tiene una muy peculiar construcción.

Una casa enorme, diseñada en formas caprichosas cuya construcción causó varias muertes; la llaman… La Casa de los Tubos.

La Casa de los Tubos es una edificación sin terminar. Sus paredes están en su mayoría en obra negra. En el interior de la casa abundan rampas y escaleras las cuales comunican con cualquier nivel de la misma.

Desde los claros de los enormes ventanales se puede apreciar la ciudad de Monterrey con una perspectiva envidiable.

Durante su construcción, la Casa de los Tubos costó la vida de un par de albañiles, quienes perdieran la vida al caer al vacío desde sus altas torres.

Por este motivo, aunado a lo escabroso del terreno en que se asentaba la construcción, ningún otro constructor aceptó terminar con la obra.

Cuenta la leyenda que la Casa de los Tubos es habitada por el ánima en pena de una niña, de unos 10 o 12 años, que se aparece y ronda por todas las habitaciones de la casa. Su fantasmal aspecto puede aparecer en cualquier momento del día o de la noche.

La niña vaga por todos los rincones de la tétrica morada como buscando algo o a alguien emitiendo guturales gemidos de ultratumba que ponen los pelos de punta hasta al más escéptico.

Dicen o creen saber, que, en vida, la niña era inválida; se desplazaba con ayuda de una silla de ruedas y que se suicidó arrojándose por uno de los enormes ventanales de la imponente construcción. Su padre habría mandado construir la residencia de los Tubos específicamente para ella; por eso las rampas.

A la fecha nadie sabe exactamente cuáles fueron los motivos de la jovencita para acabar con su existencia. Lo cierto es que seguido se escuchan gemidos y un llanto lastimero a altas horas de la noche.

Hay quienes aseguran haber visto la figura de una jovencita de tez blanca que pasa de un lado a otro de la casa en milésimas de segundo. Se dice también que, tiempo después, un niño que andaba de curioso en esa casa también perdió la vida y que en ocasiones se pueden ver las sombras de ambos pequeños como si estuvieran jugando.

Actualmente, a pesar de la vigilancia que los vecinos del sector le han procurado, la casa está en total abandono y llena de grafiti y pintas hechas por algunos vándalos. Aun así, ni el paso del tiempo, ni las inclemencias climatológicas han logrado derrumbarla; se mantiene firme como mudo testigo de todo lo que en realidad haya pasado en su interior.

Desde entonces a la leyenda se le conoce como LA CASA DE LOS TUBOS Y LA NIÑA EN SILLA DE RUEDAS.

 

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